
Mi arte nace en aquellos recuerdos de los juegos y las máquinas que, con la ayuda de mi mundo imaginario, voy trasladando gradualmente a mis lienzos. A veces son personajes que, de manera sobria y colorida, me dan esa respuesta a la búsqueda de la creación. En cada una de mis piezas, esta búsqueda no se limita solo a la imaginación, sino también a la esencia y la conjugación del color, que se configura para obtener un equilibrio cromático técnico sin caer en lo aburrido, ya que mi paleta la considero como el estado de ánimo que deseo en mi vida: siempre feliz, siempre feliz, con esa magia que debemos tener en nuestras vidas.