Tangrams y rompecabezas

Las piezas que cuentan la historia de Orlando Villatoro

Blanca Archila - La Prensa Gráfica
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15.10.2026

Las piezas de juegos tradicionales sirven de punto de partida para la nueva exposición de Orlando Villatoro en la Galería 1-2-3, donde el artista explora cómo se construye la historia y cómo cambia según quién la cuenta.

Los juegos del rompecabezas y el tangram llegan a las paredes de la Galería 1-2-3, a través de la nueva exposición de Orlando Villatoro, una propuesta artística que nace de una idea lúdica donde busca relacionar la historia con el juego.

Según explica el artista, la historia suele contarse desde la mirada de los vencedores, por lo que existen distintas versiones de un mismo relato. Esta idea se refleja en sus obras inspiradas en juegos como el tangram, formado por siete piezas que permiten crear diferentes figuras a partir de un cuadrado.

De esta manera, Villatoro propone una comparación con las distintas formas de contar la historia. También recurre a rompecabezas móviles, cuyas piezas pueden reorganizarse para crear nuevas composiciones y cada observador es libre de construir su propia interpretación de los hechos.

“Un juego tiene reglas y, muchas veces, esas reglas las establece alguien que tiene el poder. Nosotros somos parte de ese juego, pero no decidimos cómo se plantean sus reglas. Es como el tangram: tenemos siete piezas para crear distintas formas. A partir de esa idea, busqué una obra que me permitiera jugar con las piezas y mostrar cómo la historia también se construye y se transforma según quién la cuenta”, explicó el autor.

Agrega que sus obras reúnen distintas escenas y elementos icónicos con los que el espectador puede identificarse y relacionar las imágenes con sus propias experiencias. A través de símbolos reconocibles, como la cabeza de un jaguar vinculada con la cultura maya y elementos de Disney, símbolos de la cultura popular estadounidense, el artista busca destacar la cultura regional.

La exposición contó con la curaduría de Loliett M. Delachaux y Rigoberto Otaño Milián. Delachaux explica que el nombre “Game On” hace referencia al inicio de una partida y marca el comienzo de una nueva serie de obras de Orlando Villatoro, que mantiene el juego como una de sus principales influencias.

Sin embargo, a diferencia de sus trabajos anteriores, inspirados en videojuegos diseñados por el propio artista, esta propuesta retoma juegos más tradicionales, como los rompecabezas, para explorar nuevas formas de creación.

“Game On” está compuesta por tres series de obras, entre pinturas con acrílico y óleo, y esculturas en bajo relieve. La primera serie reúne seis piezas inspiradas en el tangram, mientras que la segunda está conformada por siete rompecabezas.

La tercera es “Snake” (la serpiente), una instalación de 55 piezas de 30 por 30 centímetros, distribuidas entre las paredes y el techo de las dos salas de exhibición. Esta última obra conecta las otras dos series y completa una muestra que, en conjunto, reúne distintas formas de explorar el juego a través del arte.

“Esta obra reflexiona sobre cómo construimos la historia, no como un relato único y fijo, sino a partir de fragmentos, elementos que incorporamos y también ausencias. Como ocurre con el puzle deslizante, siempre hay un espacio vacío que llenamos desde nuestras propias interpretaciones. Al final, cada quien construye y cuenta la historia a su manera”, señala Delachaux.

Trayectoria y exploración artística

Orlando Villatoro nació el 3 de mayo de 1992 y estudió Diseño Gráfico en la Universidad de El Salvador. También estudió pintura en el Centro Nacional de Artes (CENAR), cuenta con un diplomado en Realidad Aumentada y formación técnica en programación de videojuegos. La combinación de estos intereses se refleja en una obra en la que el arte y la tecnología conviven y abren nuevas posibilidades para experimentar con las formas y los materiales.

Su recorrido incluye dos residencias artísticas en Costa Rica, además de su participación en la bienal internacional de arte digital The Wrong. Su primera exposición individual fue en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC), en Costa Rica.

Desde entonces, ha presentado su trabajo en exposiciones individuales y colectivas, y sus obras han llegado a colecciones privadas en Estados Unidos, Grecia, México, España, Colombia, Panamá, Guatemala, El Salvador y Honduras.

El artista explicó que la pintura es su punto de partida para explorar otros formatos. Sus obras toman forma en piezas escultóricas y modulares, algunas cercanas al art toy, que pueden combinarse y crecer para crear distintas composiciones.

“Son piezas escultóricas y modulares que buscan expandir la pintura más allá del lienzo, llevándola de lo bidimensional al espacio a través de objetos. Fue una iniciativa personal por explorar otras posibilidades de la pintura”, explica Orlando Villatoro.

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Publicado originalmente por Blanca Archila en La Prensa Gráfica el 15 de octubre de 2026. Agradecemos a La Prensa Gráfica y a su autora la cesión de este artículo para su publicación en nuestra web.

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Blanca Archila - La Prensa Gráfica

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