
La exposición conmemora 25 años de carrera artística de Saúl Nájera, quien inició su trayectoria profesional en el año 2001. La muestra representa no solo una celebración de su madurez creativa, sino también un homenaje a sus orígenes.
El artista plástico Saúl Nájera presenta Las Leyes del Demiurgo, una exposición que explora la relación entre la máquina, lo humano y la naturaleza. A través de sus obras, Nájera crea un universo donde la fantasía y la realidad se encuentran, invitando al espectador a descubrir nuevas formas de mirar nuestro entorno.
En esta colección curada por Loliett M. Delachaux y disponible en la Galería 1-2-3, reúne 19 pinturas, donde Nájera marca un distanciamiento con respecto a sus trabajos anteriores al otorgar una fuerza inédita a sus personajes.
Según explica el creador, en sus obras pasadas estas figuras habitaban mundos aislados, pero en esta ocasión busca un diálogo con el espectador.
“Ahorita hay más presencia de los personajes, los personajes como más interactuando con el espectador, que de alguna forma hay una mirada recíproca entre el personaje y el espectador”, detalla.

Este mundo se construye a partir de cinco leyes fundamentales. La primera es la ley de la sinergia, donde el hombre, la máquina y la naturaleza no están enfrentados, sino que conviven y trabajan en conjunto. La segunda es la ley del vínculo: este universo no está formado por personajes aislados, sino por una comunidad en la que todos están conectados y nadie está realmente solo.
La tercera es la ley del tiempo como testigo, entendido no como un juez o un verdugo, sino como un compañero que acompaña el recorrido de cada personaje. La cuarta es la ley de la mujer como origen, creadora y tejedora de destinos e ilusiones, una figura esencial en la construcción de este mundo. Finalmente, está la ley de la búsqueda del conocimiento, la sabiduría y la guía, una inquietud que atraviesa a todos los personajes y que impulsa sus decisiones y sus caminos.
Estas leyes surgen de las experiencias y del entorno que rodean al artista. La familia, las personas que conoce, los libros, la música y las vivencias que acumula se trasladan, muchas veces de forma inconsciente, a los personajes y escenas que conforman su universo creativo.
La exposición también rinde tributo a las decisiones vitales del artista. En la entrada de la galería destaca la obra “Los duelistas”, que simboliza el conflicto interno del creador cuando decide abandonar la publicidad para dedicarse por completo a las artes plásticas.
“Yo creo que Saúl es un explorador, y no en el sentido romántico de la palabra exploración, sino más bien en el sentido espiritual”, comenta Delachaux al definir el motor detrás de este imaginario lleno de referencias a personas y vivencias del contexto más inmediato del artista.
En cuanto a su propuesta, la muestra diversidad de formatos y técnicas que van desde piezas monumentales hasta pequeñas tintas en blanco y negro, con las cuales Nájera se desapega temporalmente del color para explorar la expresividad del contraste.

Entre las obras destaca también una pieza de ensamblaje en acrílico cuyo marco fue construido a partir de un reloj antiguo recuperado.
Para Nájera, la verdadera culminación del proceso artístico ocurre cuando el público dota de nuevos sentidos a sus cuadros.
“Mi mensaje de esto es un viaje, un viaje personal, en el cual hay muchas anécdotas y experiencias de mi vida en él”, reflexiona el pintor, añadiendo que al momento en que el espectador se conecta con su propuesta, “ahí es donde a eso le llamo la magia, esa es la parte mágica que está en el mundo real, esa conexión es donde ahí deja de ser mi mundo utópico, sino que ya se conecta con la realidad”.
Publicado originalmente por Blanca Archila en La Prensa Gráfica el 3 de septiembre de 2026. Agradecemos a La Prensa Gráfica y a su autora la cesión de este artículo para su publicación en nuestra web.