
La Biennale d'art contemporain autochtone (BACA), la plataforma de arte indígena contemporáneo más consolidada de Canadá, inauguró su octava edición el 2 de mayo de 2026 en Montreal. Entre los veinticuatro artistas seleccionados para la exposición principal en la galería Art Mûr figuran dos nombres de la nómina de Galería 1-2-3: Mario López Vega y Hugo Rivas, ambos identificados en el programa oficial bajo la denominación "Kuskatan / El Salvador" — el nombre náhuatl del territorio precolombino.
La muestra, titulada Iaohontso'ktá:tie / To Move Across the Land: Colour Is Not Neutral, está co-curada por Armando Perla, curador y abogado de derechos humanos nacido en El Salvador, actualmente director artístico del Textile Museum of Canada, y Michael Patten, director de la BACA y miembro de la Primera Nación Zagime Anishinabek. La edición se despliega en nueve sedes a lo largo de Quebec y permanecerá abierta, según la sede, hasta febrero de 2027.

La BACA nació en 2012 como una iniciativa de la galería Art Mûr para dar visibilidad al arte indígena contemporáneo más allá de los circuitos etnográficos. En poco más de una década se ha convertido en una bienal con alcance institucional: su edición 2026 incluye sedes en el Musée McCord Stewart, el Musée des beaux-arts de Sherbrooke y el Musée de Rimouski, además de centros de arte contemporáneo en varias ciudades de Quebec.
Colour Is Not Neutral, la exposición de Art Mûr, examina cómo los sistemas cromáticos indígenas han sido regulados o estigmatizados por las estructuras coloniales, y cómo su persistencia constituye una forma de soberanía estética. La muestra reúne artistas de territorios tan diversos como Abya Yala, Turtle Island, Te Moana-nui-a-Kiwa, Sápmi y Yorubaland.
La co-curaduría de Armando Perla añade una capa de lectura particular. Nacido en El Salvador, Perla emigró a los veintiún años y desarrolló una carrera en Canadá que lo llevó de la abogacía de derechos humanos a la curaduría institucional. Fue curador jefe de los Toronto History Museums, es vicepresidente de la Canadian Museums Association, y entre 2021 y 2022 curó una exposición sobre memoria histórica y derechos humanos para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en El Salvador. Su presencia como co-curador de la BACA 2026 establece un puente directo entre la escena institucional canadiense y la producción artística de Kuskatan.

Para Mario López Vega (Panchimalco, 1990), la inclusión en una bienal dedicada al arte indígena contemporáneo tiene una coherencia particular. Su práctica escultórica — desde la talla directa en basalto del río Pansinte hasta las láminas de acero plegado de su serie Geometría sagrada — se ha construido en diálogo constante con la herencia Nahua-Pipil de su territorio. Un ensayo del curador Patricio Majano publicado en la revista Terremoto en 2021 señalaba ya la importancia de reconocer las referencias de López Vega en los petrograbados y esculturas de sitios arqueológicos salvadoreños, no en la escultura abstracta europea o norteamericana.
La BACA sitúa esa práctica en un marco curatorial que la reconoce como producción indígena contemporánea — no como "arte latinoamericano" ni como "arte emergente", sino como parte de un sistema de conocimiento vivo que atraviesa generaciones. López Vega, formado en la Casa Taller Encuentros de Panchimalco, en la Universidad de El Salvador y en la Universidad Estatal de Gzhel en Rusia, mantiene hoy simultáneamente una exposición individual en el MARTE (A lomo de serpiente, en el marco de la Bienal Paiz 2025) y la muestra Geometría sagrada en Galería 1-2-3, curada por Walterio Iraheta. Su presencia en Montreal añade un tercer frente internacional a un momento de alta actividad.

Hugo Rivas presenta en Art Mûr la serie El nuevo pasado, un conjunto de piezas de gran formato sobre tela que opera entre la pintura y el dibujo. En una de las obras, resuelta en una paleta de índigo y grisalla, una figura militar de medio cuerpo — traje formal, gorra de oficial — aparece intervenida por un tocado textil de franjas que se superpone a la cabeza del retratado, como una irrupción de la memoria indígena sobre la iconografía del poder castrense. En la misma sala, otras piezas en tonos terrosos repiten la operación: rostros de autoridad atravesados por elementos de la tradición visual centroamericana.
El texto curatorial de la BACA describe su trabajo como una práctica que confronta historias de violencia militar, genocidio y complicidad del mundo del arte. En el contexto salvadoreño, donde la relación entre poder militar y exterminio indígena tiene un episodio fundacional — la masacre de 1932 —, la serie de Rivas adquiere una densidad histórica específica. No se trata de denuncia ilustrativa sino de superposición: el pasado indígena no sustituye al pasado militar, lo habita.

La presencia de Kuskatan/El Salvador en la BACA 2026 va más allá de Art Mûr. Juan Carlos Recinos, también salvadoreño, participa en la misma sede. En DRAC – Art actuel Drummondville, otra sala de la bienal, expone ARIA XYX, artista salvadoreña cuya obra explora la identidad queer y la cerámica desde una perspectiva Nahua. Cuatro artistas de un mismo territorio en una bienal que históricamente ha privilegiado las voces indígenas de Norteamérica y el Pacífico: la representación de Kuskatan en la BACA 2026 no es testimonial sino estructural, y responde en buena medida a la co-curaduría de Armando Perla, quien ha trazado puentes curatoriales con su país de origen.
Para el coleccionismo centroamericano, esta circulación tiene implicaciones concretas. La validación de artistas salvadoreños en circuitos de bienales — no en ferias comerciales, sino en plataformas curatoriales con respaldo institucional público — amplía los marcos de lectura de su obra. López Vega y Rivas dejan de ser percibidos exclusivamente como artistas del circuito centroamericano para inscribirse en un diálogo global sobre prácticas indígenas contemporáneas, con lo que eso implica en términos de visibilidad, historiografía y mercado.
¿Cuántos artistas salvadoreños pueden decir, en mayo de 2026, que su trabajo se exhibe simultáneamente en un museo nacional, una galería de referencia en San Salvador y una bienal internacional en Canadá? La pregunta mide la distancia recorrida desde Panchimalco.